domingo, 10 de enero de 2016

PALMERAS EN LA NIEVE, de Luz Gabás

Título: Palmeras en la nieve.
Autor: Luz Gabás.
Editorial: TH Novela.
Año: 2014.
Género: Narrativa española.
Sinopsis: Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar junto a su hermano, Jacobo, el viaje de ida hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de este territorio exuberante y seductor, les espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo. En esa tierra eternamente verde, cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el duro trabajo necesario para conseguir el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre coloniles y autóctonos; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará una línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una nativa. Su amor por ella, enmarcado en unas complejas circunstancias históricas, y el especial vínculo que se crea entre el colono y los oriundos de la isla, transformarán la relación de los hermanos, cambiarán el curso de sus vidas y serán el origen de un secreto cuyas consecuencias alcanzarán el presente. En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad del que desea conocer sus orígenes, se zambulle en el ruinoso pasado que habitaron Kilian y Jacobo, y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado. Un excelente relato que recupera nuestras raíces coloniales y una extraordinaria y conmovedora historia de amor prohibido con resonancias de Memorias de África.

Mi opinión:
Tenía muchísimas ganas de leer “Palmeras en la nieve” por el inminente estreno de su versión cinematográfica. Ya había oído hablar de la novela, que cuando salió al mercado, en 2014, tuvo bastante buena acogida, si no me equivoco. Pero la campaña publicitaria sobre la película ha sido tan fuerte, que llamó mi atención y quise leerme la novela antes de ver la película.
Ver la versión cinematográfica de una novela es siempre algo un poco peligroso, pero a mí me gusta mucho hacerlo. Se trata de revivir la historia, pero hay que ir con la idea clara de que lo que veremos seguramente no se corresponda con lo que nos hemos imaginado. Hay que ir a ver la versión adaptada con la mente abierta, esperando una interpretación, y yendo preparado para los cambios que puedan producirse y los desvíos de la trama original.
Así que me puse a leer Palmeras en la nieve con algo de previsión antes de la película, que se estrenó el pasado 25 de diciembre de 2015. Pero no me esperaba yo toparme con un mamotreto de más de ¡700 páginas! Aún así, empecé con buen ánimo, que se tornó amargo a medida que avanzaba…
Qué decir que esta novela me ha crispado los nervios. Pero no la novela en sí, sino la forma en la que está escrita. De verdad creo que la narración es floja, mucho. No está escrita por un escritor profesional. Y no digo que los escritores tengan ya que nacer con una docena de novelas publicadas para ser expertos. Todos fallamos las primeras veces. Pero opino que es la labor de un editor el coger un bolígrafo rojo y pinchar al manuscrito cuanto sea necesario, para que se quede en lo esencial, lo bien escrito, evitando alguna que otra barbaridad que no debería llegar al lector.

Los adjetivos. Los insufribles adjetivos son el fallo garrafal de esta novela. Adjetivos everywhere. No hay sustantivo sin adjetivo, no hay piedra sin agrietar, trapo sin estar desgastado ni mota de polvo que no brille con la luz. Cientos y cientos de adjetivos, principalmente antepuestos y casi siempre totalmente inútiles. ¿Por qué el libro tiene 700 páginas? Porque una de cada tres palabras es un adjetivo. Los adjetivos, creedme, triplican el texto de Luz Gabás.
A mí me gusta mucho este tipo de novela, histórica pero no al estilo aventurero, sino que permite conocer la vida de una persona normal en una época complicada. Pero en este caso creo que a esta escritora se la ve más floja en temas de documentación histórica. A través de una nota al final de la novela se conoce que la historia narrada (los escenarios, las experiencias…) se inspiran en las historias que el propio padre y otros vecinos del pueblo de la autora vivieron en sus tiempos, emigrando a África para trabajar en plantaciones de cacao. Pero es muy importante tener en cuenta que la experiencia nos puede dar la idea, pero no la información. La autora no cuenta cosas interesantes sobre la época colonial, sino más bien típicas y obvias sobre los colonos. En este punto, veo un salto enorme de nivel con respecto a otras muy buenas escritoras españolas como Julia Navarro, Matilde Asensi o incluso María Dueñas. Es más, creo que hay que tomar esta novela como del género romántico, no histórico.
Reconozco que la historia no es mala. Hay una trama que salta del pasado (años 50) al presente, y misterios que no se resuelven hasta el final. ¿Quién se enamoró de quién? ¿la muchacha misteriosa del pasado es el personaje que narra la historia en presente? ¿de quién es realmente hijo el personaje que acaba de aparecer? En fín, misterios que te empujan a seguir leyendo, a pesar de la mala escritura, que no invita a continuar, pero que te hacen querer conocer la historia.
Sinceramente, no recomiendo demasiado la novela, aunque si lo que queréis es ver (o habéis visto) la película, entonces os recomiendo leeros este post, donde mi opinión es otra…

Mi puntuación: un 5 sobre 10. 



2 comentarios:

  1. Hola, Sara. El único libro de Luz Gabás que tengo es Regreso a tu piel, pero reconozco que también quería leer Palmeras en la nieve. Sobre todo desde que vi opiniones de la primera que menciono en la que dicen que Palmeras en la nieve fue mejor (si no recuerdo mal). Más que nada, lo que quería era comparar ambos libros y ver si era cierto lo que se decía, pero aún no pude comenzar a leer uno ni conseguir el otro.

    En fin, muy buen análisis. Creo que los adjetivos, en exceso, pueden llegar a cansar al lector, y si en algún momento se vuelve floja la trama, pueden incluso llegar a hacernos pensar si continuar o no. En mi caso, creo que prefiero por el momento leer a María Dueñas en este tipo de novelas (aunque Misión Olvido, en ocasiones, me irritara por ciertas partes del pasado que se narraban) porque ya sé cómo lo hace y me gusta mucho su forma de narrar los acontecimientos, pero también quiero darle una oportunidad a nuevas autoras (como Luz Gabás).

    Muchos saludos, un placer leerte :)

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  2. A mí me encantó El Tiempo entre Costuras, de María Dueñas, y pensé que Luz Gabás escribía por el estilo, pero la verdad es que me gustó mucho más la primera. De todas formas, no he leído nada más de María Dueñas. Tenía interés por La Templanza, pero me han dicho que es un poco flojillo, lo cual me ha echado para atrás.

    La verdad es que hay varias escritoras españolas, cada una con su estilo, pero que más o menos gustan por igual y son bastante buenas. Las que menciono en el post a mí me gustan mucho!

    Muchísimas gracias por tu comentario. Un saludo :)

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