domingo, 17 de enero de 2016

MARY POPPINS, de P. L. Travers.




Título: Mary Poppins.
Autor: P. L. Travers.
Año: 1934.
Género: Infantil.
Sinopsis: Mary Poppins estaba ya a gran altura, flotando sobre los cerezos y los tejados de las casas, sosteniendo firmemente el paraguas con una mano y el bolso con la otra.  

Mi opinión:
¡Rápido! Agarrad todos bien fuerte vuestra infancia, porque está a punto de sufrir una gran sacudida! ¡Esconded a los niños, que la temible Mary Poppins está aquí!
Pensaréis que me he vuelto loca, pero no. Ni estoy siendo una exagerada, no.
Todos conocemos a Mary Poppins. La factoría Disney se encargó de ello, presentándonos a esta dulce y querida niñera hace más de cincuenta años (en 1964). Por aquel entonces, el señor Walt Disney consiguió comprar los derechos de la obra literaria (no sin dificultades) de la australiana P. L. Travers, quien había escrito su obra más famosa treinta años antes, en 1934.
La primera vez que oí hablar sobre las grandes diferencias entre la Mary Poppins literaria y la Mary Poppins Disney fue con la película de 2013 “Al encuentro de Mr. Banks”, que narra la historia del larguísimo proceso de negociación (¡de 30 años!) para que Travers vendiera los derechos de autor a Walt Disney. Las reticencias de la autora para vender los derechos eran precisamente porque la propuesta de Disney era narrar la historia de la entrañable y cariñosa niñera, pero, en opinión de la escritora, su personaje no era como Disney la describía. Y de hecho, tras ver la adaptación musical de Disney, a pesar de que tuvo mucho éxito, se negó a ceder los derechos de las 7 secuelas que había escrito.
Suena extraña la historia, ¿verdad? De ahí mi curiosidad por leer la novela original, pues yo sólo conocía a la Mary Poppins Disney. Me regalaron el libro, una edición preciosísima con ilustraciones de Júlia Sardà. Y sí, nada más empezar me chocaron las diferencias. Mary Poppins, más que mágica, es misteriosa y tiende más a bruja que a hada madrina. Y cuando habla con los niños… ¡madre mía A esta mujer se le va la mano dura. La Mary Poppins original es seria, vanidosa, estricta, dura, presumida y orgullosa, reservada y muy exigente. Muy sorprendente e inesperado, sí, pero totalmente cierto.

También me llamó la atención la estructura del libro. Los capítulos son más o menos independientes, como si fueran una colección de fascículos basados en un mismo personaje. Mary Poppins es un libro infantil, relativamente sencillo, pero bastante diferente a la literatura infantil de hoy en día. Supongo que es por los valores más estrictos y conservadores de la época, o porque es un intento velado de denuncia contra una sociedad donde los padres trabajan y/o viven ajenos a sus hijos, que son criados por niñeras e institutrices, quienes son las que realmente los crían y educan.

Un libro que ha sido una auténtica sorpresa, aunque no exactamente para bien.

Lo más curioso es que Disney se prepara para una nueva película de Mary Poppins, no sabemos en qué términos ni en qué puntos, pero técnicamente basado otra vez en el personaje de P. L. Travers (que falleció en 1996 a la edad de 97 años) pero con la trama desarrollada en los años 30, veinte años después de la época en la que se desarrolla la historia original.


Mi puntuación: un 6 sobre 10.  


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