domingo, 20 de agosto de 2017

¿Te gustan los libros? ¿y el cine? ¿y los musicales? ¿y los clásicos? Entonces, voy a darte una alegría.



…We’re going to see the Wizard!
…The Wonderful Wizard of Oz!


Hoy la cosa va de musicales. Y de descubrimientos. De versiones muy antiguas, muy nuevas y de todo el camino (amarillo) que hay entre ellos.

En el año 1900, se publicó en Estados Unidos el libro infantil “El Maravilloso Mago de Oz”, escrita por Lyman F. Baum. La novela se hizo tremendamente popular en Norteamérica y también en Europa, por ser pionera en el cambio que experimentó el género infantil en esa época, pero no tanto como la famosísima versión cinematográfica de 1939, un archiconocido musical, también pionero en su especie, que superó a todos hasta entonces.

(Ajá, sí, se merece todos los adjetivos, no es que esté superlativa yo hoy)

Ni qué decir que se han hecho más de una decena de adaptaciones al cine de esta novelita, y también obras de teatro de muchos tipos. Es más, el propio autor original escribió otras 13 novelas, todas basadas en el Mundo de Oz.

(Duda existencial: ¿por qué será que estas otras novelas no son, ni de lejos, tan conocidas como la original? ¡Iluminadme!)

Y hoy en día, 117 años (¡en serio! ¡117!) después de la publicación de la primera edición de “El Maravilloso Mago de Oz” en Chicago, hay también un musical que lleva más de 10 años siendo referencia en Brodway o el West End londinense. 13 años de lleno diario en las butacas. Estoy hablando del conocido musical Wicked (que tuve el gran privilegio de ver el año pasado en Londres. Todavía no me lo creo).


Para ser sinceros, conocía este musical y me sabía, de hecho, un par de canciones de memoria (bendito Glee!), pero como las entradas llegaron a mí por sorpresa, fui a ver la obra sin conocer la historia. Obviamente, me requeté-encantó, pero (já) no me enteré de la mitad de las frases. Pues sí, mi inglés-intermedio-alto-de-currículum tiene sus limitaciones. Así que, qué mejor que ir a la raíz: me hice, para mi gozo, con el libro en el que se basa el musical: Wicked, memorias de una bruja mala. 



Y es que sí, todos conocemos a Dorothy, y a la Malvada Bruja del Oeste, esa de piel verde y monos voladores. Pero, ¿de dónde viene esta bruja? ¿Por qué se volvió tan mala? ¿y por qué ella es verde y su hermana, la Malvada Bruja del Este, no? Todo esto seguramente se lo preguntaba Gregory Maguire y, en 1995 publicó esta reinterpretación del cuento infantil, dándole una completa vuelta de tuerca.

(Si os interesa el tema, Gregory Maguire tiene más adaptaciones del estilo: Mirror, Mirror, que reinterpreta Blancanieves; Confessions of an ugly stepsister, relectura de la Cenicienta, etc.)

¡Y madre mía! Tenéis que leer Wicked. Es una historia de fantasía, estilo clásico, muy interesante, oscuro sin ser de miedo y muy original. No puedo compararla con nada que haya leído hasta ahora, porque ha sido totalmente inesperada. Es interesante, es sorprendente, es diferente. Engancha y enamora. La protagonista, sí, es Elphaba, la futura Bruja Mala del Oeste, que tiene una vida larga y fascinante, creedme. Pero no sólo se conoce a este personaje, también sabremos de donde sale Glinda, la bruja buena del norte, o los detalles de cómo llegó Dorothy a Oz, quién es el Hombre de Hojalata, cuál es el origen del Espantapájaros… en fin, todas las respuestas que un buen fan demanda, a su disposición.

El musical también es una obligación: aúna el cuento original, la reinterpretación de Gregory Maguire y conserva el aire musical familiar. Es una historia diferente a la de los libros, menos oscura y terriblemente divertida (te lo pasas bomba viéndolo, de verdad), y sus canciones son ya casi míticas.

Yo he visitado el mundo de Oz de una manera un poco desordenada: vi la película clásica, vi el musical, me leí Wicked y acabé leyendo el cuento infantil original. ¿Mi recomendación? El orden natural de las cosas, por supuesto: el cuento original, la peli antigua (que es guaaaaaaaaay, sobre todo para ser de los años 30), leer Wicked y pedirle a los Reyes Magos las entradas para el musical.

¿Y por qué ver y re-ver, leer y re-leer la misma historia varias veces? Porque creedme, ninguna sobra. Son TODAS diferentes. Incluso el musical acaba por no parecerse en nada al libro en el que se basa (tranquis, sin spoilers), pero aun así es imprescindible para reconciliarte con la historia.

Mi siguiente baldosa amarilla es leerme la segunda parte de Wicked, “Hijo de Bruja”, que, por suerte, está publicado en España.

Así que ya os contaré sobre el futuro de la Ciudad Esmeralda! 


domingo, 13 de agosto de 2017

CONFIRMADO, ¡MUERTE A LAS SEGUNDAS PARTES!


Título: Matar a un Ruiseñor
Autora: Harper Lee
Editorial: HarperCollins
Año: 1960
Género: Novela
Sinopsis: “Disparad a todos los arrendajos azules que queráis, si podéis acertarles, pero recordad que es un pecado matar a un ruiseñor”. Este es el consejo que da a sus hijos un abogado que está defendiendo al verdadero ruiseñor del clásico de Harper Lee: un hombre de color acusado de violar a una joven blanca. Desde la mirada de Jem y Scout Finch, Harper Lee explora con humor y una honestidad insobornable la actitud irracional que en cuestiones de raza y clase social tenían los adultos del Sur profundo en los años treinta. La conciencia de una ciudad impregnada de prejuicios, violencia e hipocresía se enfrenta con la fortaleza y el heroísmo se enfrenta con la fortaleza y el heroísmo silencioso de un hombre que lucha por la justicia.
Nota: un 10.
Te gustará si te gustóEl curioso mundo de Calpurnia Tate, Criadas y Señoras.
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Este es un caso raro. Muy raro.

Si os hablo de novelas protagonizadas por una heroína femenina, que se sale de la norma, que es única, con la que te sientes muy a gusto, de esas que parece que conozcas de toda la vida, y que defiende las injusticias en un mundo que parece distinto aunque sabemos que es el nuestro… opresión, tiranía, protagonistas con una visión diferente que quiere cambiar las cosas…

¿Creéis que estoy hablando de la última distopía de moda? ¿Una Katniss Everdeen? ¿Una Tris Prior? Pues casi, pero no. Mi última lectura es un clásico, un clasiconazo, de hecho, famosísimo y con 57 años recién cumplidos. Parece mentira, pero “Matar a un ruiseñor” pudo haberse publicado el mes pasado y no me hubiera extrañado nada.

¿Sobre esta novela? poco que decir que no esté ya dicho. Para quien considere que los clásicos son apuesta segura, haréis bien en leer éste también. Para quienes los clásicos son un tostón (y aquí me incluyo, a mí y a mis prejuicios más íntimos y sinceros): te va a molar tanto, muy-mucho-mogollón, créeme. Una historia tierna, con prota pequeña y muy estupenda, con una trama corta pero de las que transporta. Una maravilla. 

Y aquí llega el problema…

Nadie duda de que "Matar a un Ruiseñor" es casi una leyenda. ¿Sabíais que la autora, Harper Lee, sólo escribió este libro, allá por 1960, y ninguno más en toda su vida? Ganó incluso el Pulitzer con este libro. Y no volvió a publicar nada. 

En 2015, se publica “Ve y pon un centinela”, supuesta secuela de "Matar a un Ruiseñor". Pero si os digo que Harper Lee escribió sólo un libro en su vida, ¿de donde sale la secuela? ¿hablamos de un segundo Quijote apócrifo? ¿soy una mala mentirosa y tramposa?

Confiad en mí, pequeños mochuelos.

Después de terminar la novela original, me lancé a por esta supuesta segunda parte, deseando reencontrarme con mi nueva preferida, Scout Finch, y su hermano Jem. Y ver a Atticus para allá y para acá, cambiando el mundo sin mover nada de su sitio. Y pasar otro caluroso verano en Maycomb. Pero no.

Esta segunda parte transcurre 16 años después de la primera, y Scout, evidentemente, ya no es una niña. Ni dejan que lo sea. Es la total pérdida de la infancia en 270 páginas, y que sí, a todos nos toca pasar. Adiós a la magia, adiós a la esperanza, adiós a la seguridad de que todo saldrá bien y de sentirte protegido. Pero… esta novela es tan distinta a la primera que duele leerla tanto como a Scout hacerse, por fin, mayor. La trama ni siquiera se centra en lo mismo, y la visión del mundo deja de ser limpia e inocente, para ser turbia y sesgada y muy fea. Es la destrucción de un refugio.

Fatal.

Y cuando lo termino, y me cabreo, y decido olvidar la segunda parte y quedarme con la primera, descubro que esta “segunda parte” es, en realidad, ¡el primer borrador de Matar a un Ruiseñor! De ahí que lo llamen “la novela perdida de Harper Lee”.

Ni qué decir que se parecen la una a la otra como un huevo a una castaña. La verdad, no sé las vueltas que le tuvo que dar Harper Lee para convertir ese borrador triste, sesgado, blanco, en el complejo mundo interior de una niña daltónica en un universo tan racial. 

En definitiva, leed “Matar a un Ruiseñor”.

No leáis “Ve y pon un centinela”.

¡Malditas segundas partes que ni lo son, ni lo fueron!

 
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Título: Ve y pon un centinela
Autora: Harper Lee
Editorial: HarperCollins
Año: 2015
Género: Novela
Sinopsis: Maycomb, Alabama. A los veintiséis años Jean Louise Fich, Scout, vuelve a casa desde Nueva York para visitar a su padre, Atticus. Con el trasfondo de la lucha por los derechos civiles y los disturbios políticos que estaban convulsionando el Sur, el regreso de Jean Louise a casa se torna agridulce. El descubrimiento de perturbadoras verdades sobre su familia, la ciudad y las personas que más quiere, unido a los recuerdos de su infancia, va a hacer que se cuestione todos sus valores. Ve y pon un centinela capta a la perfección la dolorosa transición vital de una joven que deja atrás las ilusiones del pasado en un viaje que únicamente puede ser guiado por la propia conciencia. “La isla de cada hombre, Jean Louise, el centinela de cada uno, es su conciencia”.
Nota: un 4

sábado, 22 de abril de 2017

El monstruo que amaba a las gasolineras, de Christopher Moore


Título: El monstruo que amaba a las gasolineras

Autor: Christopher Moore
Editorial: Booket
Año: 1999 (2014 – España)
Género: Novela, humor.
Sinopsis: La psiquiatra de Pine Cove ha decidido sustituir los antidepresivos que administraba a todos sus pacientes por placebos, así que naturalmente, o más bien artificialmente, la clientela del club de blues local se ha disparado. El problema es que la melancólica música también ha atraído a Steve, una gigantesca bestia marina con cierta obsesión por los camiones de combustible. De pronto, la taciturna Pine Cove ha dado rienda suelta a su líbido, y una misteriosa ola de crímenes asola la ciudad. El agente de policía Theophilus Crowe tendrá que mantener a raya sus más bajos instintos para descubrir qué está ocurriendo y si hay algún modo de detenerlo.

Mi opinión:
Que suene música romántica, que vuelen pétales de rosa, que nos pongan una bonita mesa con velas… porque Christopher Moore y yo volvemos a ser amantes.
(Ya me gustaría a mí, ¿eh?)
Para los auténticos y verdaderos fans de este blog, este será un notición. Los buenos seguidores recordaréis mi desgraciada etapa tras leer su novela “Aleta”. Fue una época muy, muy dura, pero oye, que el chaval (bueno, sí, ya le gustaría a él, ¿eh?) se ha esforzado y me ha reconquistado.
He pasado mis últimas vacaciones en el adorable Pine Cove, ese pueblecito ficticio donde Moore desarrolla la mitad de sus historias. Los pobres pinecovenses, después de su terrible invasión zombi durante “El ángel más tonto del mundo”, han tenido que sobrevivir a otra sobrenatural desdicha. Esta vez al estilo del más original de los Godzillas, pero con un toque de melancolía, blues y mucho desequilibrado (de los medicados) suelto por ahí.
Qué decir, que me he divertido mucho con esta novela. No es con la que más me he reído de las de Moore (¿existe, oh señor, algo mejor que “Cordero”, en este planeta? Claro que no! Aleluya!) pero sí que ha estado a la altura de lo que esperaba. Tiene golpes muy, muy graciosos, y está en su línea de humor absurdo, en el que a personajes muy normales les pasan cosas inconcebibles y, sobre todo en esta novela, tienen que luchar por no perder la cabeza.
En fin, que lo recomiendo, que me he divertido, que es desinhibido y loco y agradablemente diferente. Vuelvo a las filas de fans de Moore y, por suerte, a recordar que hay que reírse más, que todo se puede ir al garete en cualquier momento y no vale la pena desvivirnos por chorradas, que vale la pena pasarlo bomba de vez en cuando, le pese a quien le pese.
Vuélvete loco, ríete solo, disfruta de las situaciones más absurdas. Lee a Christopher Moore.

Mi puntuación: un 8 sobre 10.  

jueves, 16 de marzo de 2017

¿LIBRO O PELÍCULA? El Gran Gatsby

No tenía intención de escribir este post, por varias razones.

Una, es que me parece un poco sacrílego comparar un clásico literario con cualquier versión cinematográfica que se haya podido hacer de ellos (y siendo francos, ¿qué clásico no tiene versión cinematográfica hecha?)

Otra, es que de esta novela, concretamente, no hay una, sino seis adaptaciones al cine, hechas en los últimos 90 años.

Y la tercera es que, si es un clásico y si encima se ha adaptado tantas veces será porque el libro es bueno, muy bueno. Probablemente mejor. Así que la pregunta del título está contestada.

Aun así, no he podido resistirme.


domingo, 5 de marzo de 2017

TODO ESTO TE DARÉ, de Dolores Redondo


Título: Todo esto te daré
Autora: Dolores Redondo
Editorial: AE&I
Año: 2016
Género: Novela negra.
Sinopsis: En el escenario majestuoso de la Ribeira Sacra, Álvaro sure un accidente que acabará con su vida. Cuando Manuel, su marido, llega a Galicia para reconocer el cadáver, descubre que la investigación sobre el caso se ha cerrado con demasiada rapidez. El rechazo de su poderosa familia política, los Muñíz de Dávila, le impulsa a huir, pero le retiene el alegato contra la impunidad que Nogueira, un guardia civil jubilado, esgrime contra la familia de Álvaro, nobles mecidos en sus privilegios, y la sospecha de que ésa no es la primera muerte de su entorno que se ha enmascarado como accidental. Lucas, un sacerdote amigo de la infancia de Álvaro, se une a Manuel y a Nogueira en la reconstrucción de la vida secreta de quien creían conocer bien.
La inesperada amistad de estos tres hombres sin ninguna afinidad aparente ayuda a Manuel a navegar entre el amor por quien fue su marido y el tormento de haber vivido de espaldas a la realidad, blindando tras la quimera de su mundo de escritor. Empezará así la búsqueda de la verdad, en un lugar de fuertes creencias y arraigadas costumbres en el que la lógica nunca termina de atar todos los cabos.

Mi opinión:
Terminado mi primer Premio Planeta, me declaro fan de este galardón.
He de decir que, hasta ahora, era reticente porque, de un premio que da una editorial a sus propias novelas, no puedo esperar a que elijan la novela que más querrán vender. O, como yo creía en este caso que había pasado, “premiar” aunque sea a posteriori a un(a) autor(a) que había dado muchos, muchos beneficios. Algo así como la empleada del mes.

Y es que Dolores Redondo lleva siendo la más vendida los últimos tres años, que se dice pronto, con una trilogía de novela negra de una mujer española, vendiendo como churros feria del libro tras feria del libro. Y su influencia ha llegado al cine, ya que en marzo de 2017 se estrena la película de la primera parte, El Guardián Invisible.

¿Dónde radica el éxito de la trilogía de Baztan? Yo aún no lo sé, pues no le he echado el guante todavía. Pero sí puede sospechar el éxito de esta autora. Como regalo de navidad cayó en mis manos, por sorpresa, “Todo Esto Te Daré”, segunda obra de la autora, y con todos estos “prejuicios” en la cabeza me lancé a por sus seiscientas páginas. Y han valido la pena cada una de ellas. Bien es verdad que en la historia no pasan una gran cantidad de acontecimientos, y que hay una mala predisposición a repetir cinco o seis adjetivos que parecen fetiche para la autora. Pero “Todo Esto Te Daré” está muy bien escrito. Está bien narrado, bien estructurado y bien desarrollado. No soy muy asidua de este género de misterio-policial, pero lo he disfrutado mucho. La novela engancha, y sobretodo sorprende. Los personajes están fenomenalmente construidos (de estas veces que sientes que los conoces), son tangibles y complejos. Y hay mucha ternura en la historia, a pesar de lo tétrico de la trama.

Una recomendación, 100%. Para todos los géneros. Para todas las edades.

PS. No me puedo resistir a comentar algo, y eso que soy consciente de que, sólo al comentarlo, ya rompo la lógica que pretendo defender pero, me vuelve a encantar (ya me pasó con Will Grayson, Will Grayson) que en la novela haya personajes protagonistas gays y que la novela no vaya de SER gay. Me parece un paso notable que compensa la polémica en redes o booktube sobre la homosexualidad (o la falta de ella) en la literatura actual.



Mi puntuación: un 9 sobre 10.